Peligro de la rutina y el exceso de confianza
Para explicar Peligro de la rutina y el exceso de confianza hay un ejemplo práctico muy común dentro de la academia; en el pasillo de entrada a un taller de soldadura había colocadas, junto a la pared, dos tuberías largas. Un día, un trabajador tropezó con ellas y se rompió la muñeca. Al enterarse, el supervisor del departamento hizo que colocaran en la pared, a un metro de altura de las tuberías, un letrero que decía: «Peligro».
Una semana después, otro empleado que llevaba en una caja algunas ruedas, tropezó y dejó caer la caja, rompiendo parte de su contenido. El trabajador no sufrió lesiones graves, tan sólo unos rasguños en la cara. Al enterarse de lo ocurrido, el supervisor sugirió que se colocara a la entrada del taller un botiquín de primeros auxilios; acompañado de un letrero con estas palabras «Cuidado con las tuberías».
A los pocos meses empezó a trabajar un joven sin experiencia, quien observó que junto al taller había unas tuberías que obstaculizaban el paso. Sin poder descubrir la razón de por qué estaban allí, se lo comunicó a su supervisor y éste por primera vez, entendió que la solución al problema hubiera sido quitar de allí las tuberías, ya que realmente no tenían ninguna utilidad.
A diario los encargados de la seguridad y salud en el trabajo de las empresas se enfrentan a situaciones que sin explicación ocurren pese a que los trabajadores de la empresa lo llevan realizando por largo tiempo y varias veces cada día. Entonces ¿por qué ocurren los accidentes?, ¿dónde se encuentra la causa básica?. Frente a esta explicación, es común escuchar la frase “Pasó por exceso de confianza”.
Cuando en una empresa se implementan protocolos de seguridad promovidos por los prevencionistas; se logran determinar cuales son las zonas, actividades o comportamientos que pueden poner en peligro a los trabajadores; estas empresas suelen tener menos tasa de accidentalidad, mayor confianza en los operarios y mejores índices de productividad.
Entonces, por qué adjudicamos al “exceso de confianza” las causas de los accidentes? Básicamente lo hacemos porque suele confundirse ésta con un problema de percepción e identificación de los riesgos del entorno; ya que si bien el trabajo puede ser rutinario o reiterativo, realizando los protocolos de seguridad una y otra vez; el ambiente en el que se realiza el trabajo es dinámico y cambiante. Por ello basta que alguna variable cambie para que se genere un escenario nuevo que pueda ser más riesgoso que el normal.
De esta forma es muy importante que cada trabajador día a día pueda prestar atención especial en percibir e identificar los peligros a su alrededor y los cambios del entorno en el que labora; para poder adaptarse a ellos y evitar un posible riesgo.
También es muy necesario entender que cada trabajador es un ser diferente; que ve, percibe y entiende el mundo de forma particular y que desde su propia visión pueden afectarlo su personalidad; valores, creencias; su vulnerabilidad personal a la influencia o presiones de otras personas (compañeros, jefes); su control, destreza, temeridad, estrés, atención, estado de ánimo, presión al cumplimiento de metas, etc.
Debido a esta última razón, hay que entender que los protocolos de seguridad deben ser lo más claros y simples posible ya que dé esta forma podemos unificar los criterios y evitar malas interpretaciones o visiones distintas que a la larga pueden generar que un trabajador por saltarse un protocolo pueda caer en un accidente “por exceso de confianza”
Nuestra fundación esta enfocada en que la prevención de riesgos laborales, motivando a las empresas a realizar planes de capacitación y auditorías a todas aquellos procedimientos y trabajadores que no se encuentran alineados a los estándares de la compañía.
El exceso de confianza y el peligro de la rutina en cierta medida son factores que no se pueden medir de una forma cuantitativa, pero que influyen en las decisiones de los trabajadores y en la cotidianidad de sus funciones.
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